COMMODITIES 2021: EL AZUCAR

Según el boletín de noviembre 20201 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la producción mundial de azúcar para la campaña 2020/2021 se estima en 181,9 millones de toneladas, cuyo incremento sería de 9,9% respecto a la campaña 2019/2020, por la mayor producción de azúcar de Brasil (+41%), que estaría produciendo 42,1 millones de toneladas.

La Organización Internacional del Azúcar (ISO) señaló que la cosecha de Brasil había avanzado más rápido de lo esperado, los ingenios azucareros brasileños destinaron más caña para la producción de azúcar y menos para la producción del biocombustible etanol, por la mayor demanda de azúcar y los mejores precios que vienen pagando, respecto al etanol en un contexto de pandemia mundial de la COVID-19, y las condiciones climáticas favorables para el aumento de las cosechas.

El segundo mayor productor mundial, la India, también incrementaría su producción en 16,8% y alcanzaría 33,8 millones de toneladas; Estados Unidos crecería en 10,5%; México, en 12,7%; y China, en 1%, debido a las mejores condiciones climáticas.

El Perú se ubica en un lugar expectante. Este produciría 1,45 millones de toneladas, derivándose en 10,5 millones de toneladas anuales de caña en alrededor de 85 mil hectáreas. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Perú es el país que obtiene mejores rendimientos agrícolas del mundo en caña de azúcar, con 121,8 toneladas por hectárea en promedio3 al año 2018, seguido de Guatemala (118,5 t/ha), Senegal (114,9 t/ha), Egipto (111,3 t/ha), Nicaragua (93,6 t/ha), Portugal (89,6 t/ha), Colombia (88,8 t/ha), entre otros.

De otro lado, se podría esperar una caída de la producción de Rusia en 29,5% debido a condiciones climáticas adversas que afectarían sus cosechas; asimismo, podrían reducir su producción la Unión Europea (-5,6%) y Tailandia (-5,4%).

Consumo mundial

El consumo mundial para la campaña 2020/2021 subiría 2,1% respecto a la campaña pasada, estimándose en 173,8 millones de toneladas, que se vería impulsado por el mayor consumo de la India (5,6%), con 28,5 millones de toneladas, con lo que se constituiría como el primer consumidor mundial de azúcar. Este país es seguido por la Unión Europea, que mantendría su nivel de consumo en 18,3 millones de toneladas. Después, continuaría China, que incrementaría 2,6%, mientras que Estados Unidos disminuiría en 0,3%; lo mismo en Rusia ( 5,9%), México (0,7%) y Egipto (2,0%).

Como la producción proyectada para la próxima campaña sería mayor que el volumen del consumo global, se estima un superávit de producción mayor en 8 millones de toneladas respecto al consumo, los que pasarían a formar parte de las existencias.

PRODUCCIÓN NACIONAL Y COMERCIO EXTERIOR

Producción Nacional

La posición geográfica del Perú y las condiciones agroclimáticas le permiten tener ventajas y obtener los más altos rendimientos respecto a otros países de la región con cultivos de caña de azúcar. Al año 2020, nuestro país registró una productividad de 124 toneladas por hectárea10, situándolo por encima de los obtenidos por Brasil y Colombia.

Producción de caña de azúcar

Luego de que la producción de caña de azúcar cayera el 2017 por efectos del fenómeno El Niño, que afectó la infraestructura vial y de riego, la tendencia ha sido creciente en los dos años posteriores. En el año 2019, se recuperó y obtuvo una producción de 10,9 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 5,7%, respecto al año anterior.

Al 2020, registró un volumen de 10,5 millones de toneladas, lo cual significó una caída de 4% respecto a lo producido en el 2019. Esta disminución se sustenta en las menores áreas cosechadas, que disminuyeron en 2,2%, las que además manifestaron menores rendimientos (-1.8%), pues cayó de 126 toneladas por hectárea en el 2019 a 124 toneladas por hectárea en el año 2020. Igualmente, esta caída se explica por el impacto de las medidas sanitarias adoptadas por el Gobierno para frenar la COVID-19, que inicialmente limitó la mano de obra para las cosechas de caña de azúcar y las operaciones industriales a su plena capacidad.

La disminución de la producción ha tenido su mayor incidencia en los departamentos de Lambayeque (- 14,9%), La Libertad (-3,1%) y Lima (-9,6%). El restablecimiento gradual del funcionamiento de los ingenios azucareros ha estado condicionado, también, a menores áreas productivas cosechadas.

Producción de azúcar

Respecto a la producción total de azúcar, la participación de la producción de azúcar rubia y cruda es de un 73%, mientras que la producción de azúcar blanca o refinada es de un 27%. El comportamiento de la producción ha sido oscilante en el tiempo, habiendo registrado el volumen más elevado en el 2014 con 1,2 millones de toneladas, para descender en los siguientes años y tocar piso en el 2017 con 1,0 millones de toneladas, explicado por la caída de la producción de caña de azúcar afectada por problemas climáticos. A partir del 2018, se aprecia una recuperación sostenida de la producción, que alcanzó un volumen de 1,2 millones de toneladas en el 2020.

La principal empresa productora de azúcar en el Perú es Casa Grande, con una participación del 23% del total producido, seguido de Laredo (14%), Cartavio (14%), Paramonga (11%), San Jacinto (9%), Pomalca (7,4%) y Agro Olmos (9,8%). Todas estas empresas concentran en conjunto el 88,3% de la producción nacional.

A nivel de regiones o departamentos, las que tienen un porcentaje mayor de participación son La Libertad y Lambayeque. En cuanto al dinamismo de las regiones, Piura (89,4%), Áncash (4,1%) y La Libertad 3,2%) han mostrado un mayor incremento de su producción en el 2020; sin embargo, aquellos departamentos donde la producción disminuyó fueron Lambayeque (-12,5%), Lima (-7,4%) y Arequipa (-5%).

Las paralizaciones sindicales en las empresas azucareras a inicios del año 2020 generaron una menor dinámica en la producción de azúcar. Posteriormente, las medidas de emergencia sanitaria nacional, declaradas por el Gobierno entre marzo y abril debido a la pandemia de la COVID-19, agudizaron los problemas, pues se paralizó en un inicio la molienda de azúcar, lo cual limitó las cosechas de caña de azúcar. Asimismo, las ventas se vieron afectadas, en vista de la menor demanda de azúcar por la reducción de los ingresos de los hogares, lo que afectó la economía de las empresas azucareras.

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